En la última semana diversos videos de agresiones en masa han circulado en las redes sociales causando gran indignación entre la población, como ha sido el caso de Ernesto Calderón en Puebla; uno registrado en Cancún, donde los agresores usaron bates de béisbol; así como otro más en Acolman, Estado de México, de un hombre que fue apedreado. A esta lista ahora se suma el caso de una estudiante en Pocitlán, Jalisco.

La diferencia es que en este caso se trata de jovencitas quienes, al no tener padres influyentes, recibirán todo el peso de la ley.

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https://www.youtube.com/watch?v=wEOoFgV0va4

De acuerdo con la información, la agresión ocurrió el pasado 4 de septiembre, aunque apenas el video ha cobrado fuerza en internet y recién las autoridades jaliscienses se han pronunciado al respecto.

En la grabación de 20 segundos se puede ver el momento exacto en el que al menos tres mujeres comienzan a golpear a puñetazos, patadas y jalones de cabello a una estudiante, que ha sido identificada como Juanita, en una cancha deportiva. Se tiene conocimiento que incluso el video fue transmitido en vivo a través de Facebook.

Las agresoras y la víctima fueron identificadas como estudiantes de la Preparatoria Regional del municipio de Poncitlán, que está adscrita a la Universidad de Guadalajara (UdeG).

La agresión ocurrió en el interior de la Unidad Deportiva número dos, que se encuentra a sólo unos minutos del colegio. Según trasciende, Juanita habría sido citada en ese lugar por las agresoras.

Tras los hechos, la directora del plantel, Olga Araceli Gómez Flores, ha comentado que el colegio se enteró de los hechos el pasado 13 de septiembre tras la denuncia que interpuso el hermano de la joven de 17 años, quien además dejó de asistir a la escuela debido a problemas familiares. La dirigente escolar precisó que la menor sí presentó golpes en la cabeza y otras partes de su cuerpo, sin embargo, no tiene ninguna fractura y sus heridas no son de gravedad.

Gómez Flores también comentó que la menor no quiso decir por qué ocurrió la agresión, y aseguró que se le ofreció ayuda psicológica, misma que la menor rechazó tras argumentar que no se sentía lista para atenderse.

Fiscalía abrió una investigación

Luego de que el caso cobrara relevancia en medios de comunicación y las redes sociales, la Fiscalía General del Estado de Jalisco dio a conocer que su oficina Regional del Distrito IV con sede en Ocotlán ya investiga los hechos para esclarecer la agresión de la joven en Poncitlán.

Asimismo, reiteraron que la estudiante recibió heridas que no ponen en peligro su vida y tardan menos de 15 días en sanar. “Al tener conocimiento del hecho, el agente del Ministerio Público inició con una carpeta de investigación para esclarecer lo ocurrido y presentar ante el órgano jurisdiccional a las o los probables responsables”, señalaron.

Tras una semana de investigación, se determinó aplicar una pena de reparación del daño de 2.4 millones de pesos, además de que una de las jovencitas, al ser mayor de edad, deberá pasar dos años de prisión. Las otras agresoras tendrán que acudir un año y medio al tutelar de menores.

Por su parte la Universidad de Guadalajara dio a conocer que luego de que se tuvieron conocimientos de los hechos dos de sus estudiantes involucradas fueron suspendidas de manera inmediata y ya no podrán acudir a ninguna instalación universitaria hasta que concluya la revisión del caso. Sobre la tercer participante, aclararon que no estudia en esa institución.

La UdeG rechazó los hechos de violencia en contra de su comunidad y precisó que hizo contacto con la víctima para ofrecerle atención médica y psicológica, así como para darle el acompañamiento que requiera para recuperarse de la agresión de la que fue objeto.

El caso de las jóvenes será turnado al Consejo de Educación Media Superior (CUEMS) y, si se requiere, a la Comisión de Responsabilidades y Sanciones del Consejo General Universitario, donde se valorarán las pruebas con las que se cuenta y se determinarán las sanciones correspondientes.

La Universidad de Guadalajara reiteró que en su comunidad no hay espacio para la violencia y ratificó su compromiso para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia universitaria.